Siempre acompañados por todos vosotros hasta coronar la cima del Sant Jordi.

Hemos rendido homenaje a 40 años de rock y a la ciudad que me vio nacer.

Barcelona, la ciudad donde la VI flota introdujo un ritmo que nos arrebató.
Pronto descubrimos que más que un ritmo, era un código de vida.

Resistencia y orgullo Rocker.

Ahora, nos toca descansar, tomar oxígeno.
Y empezar a pensar en la siguiente montaña a escalar, aún más alta, aún más elevada.

Gracias a todos vosotros por todo.