Recuerdo la Barcelona que conocimos, gris
como su mirada, languidez adolescente de una
feria en retirada, besos robados, susurrando
al oído: "¿Qué tienes para ofrecerme?". Y yo
responder: "Nada".
Regreso a casa hundido, pero enamorado. ¿Qué
pinta un chico de barrio en un colegio de
pago? ¿Ser escarnio de burgueses que te
llaman "charnego", que es el equivalente a
murciano? ¡Lo que mi padre había tragado!
Noches extras en los tinglados y un paquete
de celtas para que el niño tenga estudios y
no se repita esta vida de mierda.
Veo a mi madre haciendo la cena, silenciosa,
impenetrable, y a mi tía se le ocurre una
idea: "Aquí no vamos a caber, si nos viene
la abuela". Me cruzo con la vecina, que es
de Tudela, porque al barrio llegaron de
todas partes, unos antes y otros después de
la guerra.
En la mesita, un libro de
Candel
a medio leer, y otro de
Joan Llarch,
Batallones de trabajadores, que
todavía me cuesta entender.
Todo esto cabe en una canción de
Joan Baptista Humet...
"Aceptar que tú eres tú y que nunca serás
usted".
Porque Joan
cantaba nuestra realidad, sin enarbolar
banderas, ni linaje, ni cartera. Se le
miraba de reojo por bilingüe... ¿o por ser
capaz de emocionar a todos --porque eso
siempre molesta-- con canciones a veces
crudas pero sinceras, que perduran en el
tiempo a pesar del silencio de una época,
esta que vivimos, que subvenciona o ensalza
a mediocres que terminan tarde o temprano
chupando rueda?
Me sube la adrenalina cuando hablo de esta
Catalunya que poco se quiere, que no valora
como debe ni canciones ni a artistas de los
que marcan época: Los Sirex, Peret, Sisa...
hace tiempo que perdí la cuenta.
Mi respeto, cantautor, cronista de lo
cotidiano, de la Catalunya del extrarradio.
Volver a escuchar tus canciones es recordar
mi barrio, la escalera, a mi madre, las
noches en vela. "Coge tu carnet, tu dinero y
ve Layetana abajo".
Gracias.
P. S: Joan
Baptista Humet
será homenajeado por sus compañeros de
profesión en dos conciertos que se
celebrarán en Madrid y Barcelona en el mes
de diciembre.