El próximo día 10 de octubre se cumplirán 21 años del atentado que destruyo la mítica sala Clangor de Santiago de Compostela, su desaparición marco el final de la década de los 80 llevándose por delante los sueños y esperanzas de una generación que despertó de golpe a la realidad.

Clangor fue la sala que recogió el testigo del legendario Rock-ola de Madrid, lugar de encuentro de la escena independiente, referencia de las bandas internacionales que se dejaban caer por aquella España que se desprendía del envoltorio tardofranquista.
Su mentor el artista plástico Fernando Pereira hijo del pintor Tomas Pereira decidió tras vivir la explosión New Wave en Londres que Santiago merecía una sala conectada con la vanguardias europeas del momento, un espacio diáfano decorado por las pintura de su padre y con una estética de aire “Mod”. Bauhaus, Joy Division, se mezclaban con Buddy Holly o los Sonics. Los conciertos pasaron de ser alternativos, (Godfathers, Jonathan Richman, Golpes Bajos, Gabinete Caligari)a ser referentes; Nacha Pop inció su gira en tres inolvidables noches, Clangor trasladó su sede por un dia a la plaza del Obradoiro para ofrecer el concierto de Sigue Sigue Sputnik y Captain Sensible.

Los diseños transgresores de Fernando Pereira sorprenden a día de hoy, desde el legendario logo que presidía la sala hasta su colección de cazadores de cuero futuristas, además de su apuesta por el poster como herramienta de agitación cultural.

Los terroristas del Exercito Guerrilheiro que aquella trágica madrugada entraron a tomar unas copas para hacer tiempo desconocían la potencia del equipo de sonido de Clangor y de la sensibilidad de los explosivos, las bombas hicieron explosión por la vibración del sonido matando a los dos terroristas y sesgando la vida de la joven Maria Mercedes Domínguez Rodríguez, dejando 45 heridos entre las ruinas, a Fernando le salvo la vida la mampara de su cabina de DJ. Durante los días siguientes las manifestaciones de los universitarios compostelanos se sucedieron mientras otros intentaron vincular Clangor con el narcotráfico.

En los próximos meses Galicia se prepara para albergar diversos actos que repasan el legado y la trayectoria de Clangor, coloquios, exposiciones retrospectivas y conciertos, para que quede claro que la cultura no se silencia con las bombas y que 21 años después no podemos olvidar lo que sucedió aquella madrugada del 10 de octubre de 1990.