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- Yo la sentaba en mi
regazo,
- enloquecía sólo a su
contacto.
- La he conservado en la
memoria.
- Tal como estaba.
- Siempre a mi lado.
- Nunca me juró su amor
- lo creía eterno
yo.
- Y ella me sonreía y
- miraba hacia el
mar.
-
- Me emborrachaba entre
sus brazos
- ella nunca bebía, ni
la vi llorando,
- yo hubiera muerto por
su risa.
- Hubiera sido su feliz
esclavo.
- Qué dolor sucio y
traidor
- me envenena el
corazón.
- Sé que ella nunca
enloqueció.
- Jamás perdió el
control.
-
- Quiero verla bailar
entre los muertos,
- la cintura morena que
me volvió loco,
- llevo un velo de sangre
en la mirada,
- y un deseo en el
alma,
- que jamás la
encuentre.
- Sólo quiero que una
vez
- algo la haga conmover.
- Que no la encuentre
jamás
- o sé que la mataré.
-
- Por favor sólo quiero
matarla.
- A punta de navaja
- Besándola una vez
más.