Tener maneras de caballero,

la sabiduría del escudero,

batirse en duelo contra el olvido

o afrontar el paso de tiempo rendido

entre sábanas de soberbia

y amores vencidos.

Guiado por la fuerza del creyente,

proscrito en los cinco continentes.

Guiado por la fuerza del creyente,

huir de uno mismo,

negar lo evidente

o abrazar la fe del ausente,

huérfano de destino.

A la deriva con la mar arbolada,

firme en la tempestad alzarás tu espada,

deseando siempre qué nunca amanezca

y qué el final de la noche

no coincida jamás con el día

cruzado de causas perdidas.

Guiado por la fuerza del creyente,

proscrito en los cinco continentes.

Guiado por la fuerza del creyente,

huir de uno mismo,

negar lo evidente,

o abrazar la fe del ausente,

huérfano de destino.

Guiado por la fuerza del creyente,

proscrito en los cinco continentes.

Guiado por la fuerza del creyente,

huir de uno mismo,

negar lo evidente,

o abrazar la fe del ausente,

huérfano de destino.