Quiero escribir unas palabras para agradecer a todos quienes estuvisteis en Granada el pasado día 22 de febrero.

No era fácil el lance, grabar un directo para recordar “De vez en cuando y para siempre” ante 7000 personas con todos vosotros de protagonistas, una de las giras más intensas de mi carrera.

Así pues hay que controlar el espacio, no ser exagerado ante la cámara,  medir los tiempos, tener los cinco sentidos trabajando al cien por cien.

Desde el año 88 cuando grabé; ”A por ellos…” un álbum urgente y crepuscular, a Compañeros de viaje en 1996, homenaje a los músicos españoles a los que admiraba de Pepe Risi a Jaime Urrutia o mi despedida de los Trogloditas y el reencuentro con Sabino Méndez después de 15 años en “Hermanos de Sangre” llegando a Loquillo en Madrid 2011, un punto de inflexión donde se pasaba lista a mi producción poética al lado de Gabriel Sopeña ha pasado mucho agua bajo el puente.

Tenía la necesidad imperiosa de registrar en directo la gira “De vez en cuando y para Siempre”, sin duda ha sido la gira mas exitosa desde finales de los 80. Dejar un documento que mostrase al artista y su banda en estado de gracia, en su mejor momento.

Los discos en directo reflejan etapas que se cierran o son una colección de grandes éxitos para todos los públicos con invitados ilustres. No es mi caso, los directos que he grabado reflejan mi vida, esa es la diferencia.

Cada una de las canciones grabadas el pasado día 22 forman el personaje que ahora soy, el que ha sobrevivido a 35 años de trayectoria, el que ha peleado en todo los frentes, sin mirar hacia atrás, lanzando señales hacia el futuro y de paso si es menester molestando a la ortodoxia  que se mueve derivando en  una nostalgia mal entendida.

Jaime Stinus, Igor Paskual, Laurent Castagnet, Santi Comet, Josu Garcia y Alfonso Alcalá son referentes cada uno en su ámbito de la música nacional, por eso la banda no tiene nombre, no le hace falta. De Jaime Stinus leyenda del rock hispano a Alfonso Alcalá referencia del indie hay un salto de 30 años que en nuestro caso suma la experiencia, la juventud y la procedencia. Ese ha sido mi concepto a la hora de pensar como seria para mí la banda perfecta. Loquillo ya no es un cantante que pone nombre a una banda de rock, es un concepto musical donde todo el mundo aporta su parte porque nosotros sumamos, no restamos.

Y sumamos el trabajo de un equipo enorme, con los mejores profesionales que definen la producción de lujo de un concierto para la historia. Las gentes de Big Star Music y Sounders, hablan de nuestra manera de trabajar, en este negocio de riesgo que es el RNR hoy.

Para mí, la difícil ecuación entre mantener un estilo de vida con el que hemos crecido y la profesionalidad de afrontar un reto como este, demostrar que el RNR hispano no es cosa de adolescentes sino que ya forma parte de varias generaciones, la cultura mas importante e influyente de los últimos 30 años.

Por eso ha sido tan emocionante cantar “Spanish Bombs” en Granada como homenaje a su ciudadano ilustre Joe Strummer y a mi generación (aunque fuera con la letra escrita en un papel, para no perderme por las emociones adolescentes) para los que como yo, crecieron con los Clash y que fue para la banda, un acto de fe.

Fue una cuestión de derecho invitar a Ariel y Leiva con los que he compartido momentos únicos en los conciertos de la gira Uno de los Nuestros el pasado año, invitados los justos. Nobleza obliga.

Recibir a Dani Nelo de nuevo en el escenario fue importante para mí, no es una invitación, él es de la familia. Ya fue uno de los protagonistas en “Compañeros de Viaje”. Nadie toca el saxo como él, sin competencia su mágico solo en “Cuando vivías en la Castellana” nos cautivó a todos.

No puedo dejar de nombrar al equipo de La Chula y a  Oscar Aibar, porque es nuestro tercer directo. Desde sus inicios hasta hoy ha registrado mi madurez. Y lo que nos queda amigo por rodar y rodar.

Siempre que miro entre bambalinas está Manel Esclusa. Ha retratado mi vida desde la mítica foto del cubo de basura hace 35 años hasta hoy, que es uno de los grandes de la fotografía nacional, es para mí más que un honor, una costumbre, no soy capaz de recordar todas las portadas que ha firmado a lo largo de mi trayectoria.

Debo agradecer a todas las personas que han echo posible este proyecto con el Ayuntamiento de Granada a la cabeza, la pasión con la que nos recibieron desde el primer día, cuando planteamos la idea de grabar en la ciudad, alejándonos de los recintos al uso para grabar estos eventos.

Y como soy un mediterráneo sentimental no puedo olvidar a los fans que viajaron desde toda España para estar a mi lado y junto a mis amigos, que son mi familia y que es muy grande.

Si el éxito no se comparte… ¿para qué?,

No me quiero extender con la misiva, porque uno se emociona al recordar cada uno de los momentos, de lo vivido, pero tengo que terminar con la frase que Jose Lapuente, manager, amigo, socio, alma mater de Big Star repetía a unos y a otros al bajar del escenario y que define todos estos años de duro trabajo por parte de un equipo imbatible.

“Playa de Omaha tomada!”