Rolling Stones

Pues sí, al final lo prometido es deuda y aunque tarde, bastante tarde, aquí están las crónicas de aquellos inolvidables días en  que pisamos el mismo escenario que los Rolling Stones. La primera llamada que recibí cuando nos enteramos de la noticia fue la de un entusiasmado Jordi Sanz, que me preguntaba si esta vez sería capaz de escribir algo para la web del Loco. Yo tenía la adrenalina disparada por el subidón rollinga y sin dudarlo le dije que sí, que cómo no claro, aunque en un ataque súbito de prudencia le aseguré que pese a que lo haría, iba a tomarme un tiempo casi con seguridad. Después de unos meses llenos de avatares, con el disco nuevo casi terminado y a punto de irnos a Sudamérica me he tenido que obligar por mera decencia personal. 

Aunque llevábamos oyendo rumores durante todo el año, nos enteramos de sorpresa y con muy pocos días de antelación. No dábamos crédito porque lo de los Who nos había parecido lo máximo y nuestra reacción era como…”¿Qué? ¿Los Who y los Stones en un mismo año?” No parecía posible y sin embargo era real, era factible y sabíamos que eso  nos iba a acompañar por el resto de nuestros días. 

Cada uno de nosotros celebró la noticia a su manera. Yo por ejemplo me fui a pinchar a uno de mis bares favoritos de todo el mundo pero que casualmente está en Gijón: La Plaza. Durante toda la noche sólo puse a los Rolling Stones, que no está mal para ser un bar en el que  lo que más se escuchaba durante una época eran Einstürzende Neubauten y Can, pero lo bueno de los amantes de la música es que si es cojonuda, poco o muy poco les importa lo que pongas. Horas y horas dedicadas a los Rolling Stones, nada más. En Gijón se alegraban mucho por mi y fue un poco de victoria colectiva. Mi padre, como buen padre en lugar de decir “-Hey, qué bien, ¿no?” me dijo “-Abrígate hijo, que hará frío” asociando rock y música con noche. Nada más lejos de la realidad, al final tuvimos un calor bárbaro y de noche pues excepto tocar, de todo. 

La semana que tocamos en Barcelona fue especialmente movidita. Actuábamos un jueves y el día anterior me habían invitado a desfilar como modelo (no profesional, ¡claro!) en Bilbao. El diseñador Sinpatrón no quería modelos típicos del gremio porque para ese desfile en concreto decía que le desvirtuaba la ropa pero que al mismo tiempo necesitaba gente con morro. Ir a Bilbao siempre es un placer y cualquier excusa es buena. Grandes amigos, excelente comida y ambiente. Todo es enorme en Bilbao, hasta los precios. El desfile salió genial, conocí a un montón de gente estupenda y los diseños de Sinpatrón eran originalísimos, faldas para chicos con el corte pensado para la cadera de un hombre. Te sentías muy sexy con esa pinta.

 

 


JUEVES BCN

SUS SATANICAS MAJESTADES.

 

 ¿Qué decir? Nada, no se puede decir nada. Un logro. Un sueño hecho realidad. El Loco de casi tan buen humor como el día de los Who y el resto pues… Encantados de la vida. Mirando las más de cuarenta guitarras que llevaban cada uno. Observando el montaje, el monitor para las letras de Mick Jagger y la enorme distancia que había entre el camerino hasta el escenario. Fue un camino que se me hizo eterno a la hora de la verdad.

¿Los Stones? Para mi, sin duda el día que peor sonaron. Y Mick, el mejor de todos con muchísima diferencia. Qué voz, qué actitud y que todo!!! Se come al grupo por goleada y es el frontman por excelencia seguido muy de cerca por Steven Tyler. ¡Pero qué voz! Cuando hicieron la versión de James Brown era para caerse de culo, qué rollo tiene el muy cabrón. Me descojono de los críticos que dicen que Keith es el alma y Jagger el cerebro. Es uno de los tópicos más absurdos de la Historia del rock. El hecho reconocido de que Mick sea un gran hombre de negocios no invalida de ninguna forma que también sea un cantante de primera y un pedazo de compositor. Me encanta Jagger. Le ves en el Tami Show de 1964 y no das crédito a que venga de un suburbio londinense.

El Tami Show fue un especial para la televisión norteamericana en el que participaron, atención, atención, contengamos la respiración: Chuck Berry, Ronnettes, Lesley Gore, James Brown, Ike and Tina, Bo Didley, Smokey Robinson and the Miracles, Marvin Gaye, Jan and Dean, Gerry and the Pacemakers, Supremes. Vamos, el mayor elenco de artistas jamás habidos y por haber. Mucho mejor que lo que se reunió algunos años después en Woodstock o Monterrey. El caso es que en ese programa, al final, cuando ya han aparecido todos esos monstruos de la música van y aparecen unos jovencísimos Rolling Stones para cerrar. Y hacen sólo versiones que era su especialidad antes de que su manager, obligase al dúo Jagger-Richards a componer a imitación de la prodigiosa pareja de Liverpool. Pues cerrando ellos, resulta que están a la altura de sus maestros. Jagger más sexy que nunca, cantando como los ángeles y tratando de imitar los pasos de baile de James Brown y Tina Turner pero muy digno. Le ves hoy en día y sigue siendo el puto amo. Menudas ovaciones se llevó cada vez que se arrancaba a bailar. Nos han engañado durante mucho tiempo acerca de Jagger y Richards. Yo digo que el que hizo el pacto con el diablo fue Mick y no Keith.  

El manager de los Stones, por aquel entonces un tal Andrew Loog Oldham, fue el que creó la imagen de niños malos para oponerse a la de los Beatles de teóricos chicos buenos y ya se vió con qué excelentes réditos le salió la jugada. Mucho antes de que Richards hubiese probado un coño en su vida, Lennon ya se había cepillado a medio Hamburgo, sobrevivía, como el resto del grupo, de anfetas y tenía, el futuro hippie, la mano muy ligera a la hora de repartir hostias a diestro y siniestro. Para cuando los Stones aprendieron a ser malos de verdad ya eran multimillonarios y así pues como que es un poquito más fácil.

Al margen de todo, el concierto se nos pasó volando y la gente de los Stones  tuvieron el detallazo de dejarnos las pantallas gigantes. Terminamos y directos a la zona VIP. Estaba la hija de Laurent en el estadio y con nosotros la hija de Simón que cumplía años ese mismo día y estaba guapísima. La conocí ya hace algunos años y joder, cómo crece la gente a esas edades. Vino además nuestro superbackliner Román enfermo y todo y que está preparando la gira de Héroes del Silencio, muy cotizado está este chico y es por algo. A Vinadé le recuerdo cantando “estarminaaaaaaaooo” a cada poco en plan La Hora Chanante.


Jose Lapuente con los amplis de los Stones

Salimos del recinto varias canciones antes de que terminaran de tocar, creo que durante “Sympathy for the Devil” para no pillar atasco. Me acuerdo de ver a los Stones en el 2003 en Montjuic y se montó una tremenda para bajar. Ni un puto bus ni taxi ni naaaada. Muy cosmopolita. Un atasco que vamos. Así que con la lección aprendida salimos un poco antes y yo me fui directo al hotel. Un poco de minifiesta en la habitación que muchas veces es la mejor opción.

 

 


VIERNES. S.O.S.

 

Qué cojones, día libre. Lapuente y yo cogemos el coche y nos vamos a Bilbao a ver a los Red Hot Chili Peppers. La organización que nos trató de puta madre nos dejaba alguna entrada y en lugar de tener un día tonto perdido por ahí es mejor ver un conciertazo. Sonido perfecto y John Frusciante poniendo los pelos de punta a 30.000 personas cantando él solo “S.O.S” de ABBA. Nunca olvidaré ese día ahí en Kobetamendi, además del conciertazo, luego me presentaron a Ismael Urzaiz que justo hacía unos días había dicho que no renovaría por el Athletic de sus amores. Un tipo encantador que aún no sabía que se iba a jugar al Ajax a Holanda. A mi no me apetecía hablar de música, sólo de fútbol y a él todo lo contrario. Urzaiz, el mítico delantero del Athletic de Bilbao. No hubiese desentonado en aquel equipo que ganó sus últimas ligas a mediados de los ochenta. Gran equipo el de entonces sólo enturbiado por el marrano de Goikoetxea, porque una cosa es el fútbol directo y físico y otra muy distinta es ser un hijo de puta. El amigo Urzaiz todo un caballero norteño, ya se podía venir para el Sporting . Julio Salinas cuando estuvo aquí mira que no se lo pasó bien por Gijón ni nada.

 

 


SÁBADO. ANDORRA. BANDERAS ASTURIANAS.

 

Vamos desde Bilbao por Francia y tardamos una eternidad en llegar. Qué mareo y qué coñazo de viaje. Lo mejor es que al salir, entre el público distingo unas banderas asturianas y se me pone el corazón a cien. La Cruz de la Victoria en Andorra. ¡¡¡Qué grande!!! Vayas donde vayas siempre habrá una bandera asturiana. Está comprobado. Por ejemplo, gana el P.P. y hala, bandera en la calle Génova. Gana el PSOE y cómo no, bandera al canto en Ferraz. Final de la Champions y bandera por supuesto. Y yo encantado. Al final resultaron ser unas chicas de Candás que trabajaban allí porque Asturias mola mucho pero lo que es trabajo hay más bien poco. Más de 20.000 jóvenes menores de treinta años se han ido en los últimos tres o cuatro años. Para una población de menos de un millón de habitantes es una auténtica sangría. En fin, hablando después del concierto con la chavalería astur, pues resulta que nos conocíamos del año 96 cuando había editado con Babylon Chat nuestro primer single en ¡¡¡vinilo!!! Sí, en vinilo. Íbamos a las radios y lo ponían porque aún había platos. Era muy chulo tocar en Candás, un pueblo pesquero pequeño cerca de Gijón. No hay nada como ir a surfear a Xibares y luego ir a comer unes sardines al puerto de Candás. Mejor que el sexo, bueno,  a veces.

Me fui ese día pronto a la cama. Laurent tenía las manos llenas de ampollas e hicieron una pequeña fiesta en la habitación, el Loco se pasó por ahí un rato. Por lo visto no había mucho que hacer en Andorra. También vino Mónica, la mujer de Jaime y fueron a comprar las delicatessen habituales para el exquisito paladar de Sir James.

 

 


DOMINGO. FIN DE UNA ÉPOCA,

 

Directos a Zaragoza y nos comemos un atasco interminable para entrar en la ciudad. Mañilandia está creciendo a pasos de gigante y se nota en la cantidad de coches que hay. Su enclave estratégico entre Euskadi, Barcelona y Madrid la sitúa en una ubicación privilegiada y aumenta sin interrupción. Zaragoza tiene un clima espantoso, atroz diría incluso. Frío temible en invierno y calor asfixiante en verano. Pero eso queda compensado por su gente, extraordinaria gente. Son muy guays los maños. Y la mañas claro. 

Tenemos una incertidumbre. En estos últimos tres años, ha habido en la banda más cambios que en los veinte con Trogloditas y eso te hace sentir una emoción indecible por la novedad y el vértigo también, por un deseo no muy consciente de agarrarte a un pasado, tal vez agotado pero seguro. Es el fin de una época. Simón no va a estar ya con nosotros. Se despedirá a lo grande, ante cuarenta mil personas en el Ejido con los Rolling Stones, pero no continuará ya en Tarragona que es al día siguiente del Ejido. Simón siempre ha sido un señor tanto dentro como fuera del escenario pero todo tiene su principio y su final.


Laura Gómez- Palma probando sonido en Tarragona

El caso es que mientras le doy vueltas a ciertas cosas acerca del pasado y a cómo ha cambiado todo y que ojalá sea así siempre, la mejoría continuada, la búsqueda de la excelencia me llama Laura al móvil. Acaba de llegar Laura Gómez-Palma nuestra nueva bajista desde Buenos Aires y quiere ir a cenar algo. Mañana tenemos nuestro primer ensayo juntos y queremos comentar algunas cosas sobre las canciones. Laura tiene una conversación increíble, maneja el léxico a la perfección como buena argentina pero no apabulla con miles de palabras de retórica hueca; sabe escuchar y a diferencia de muchos de nosotros sabe hablar de algo más que de fútbol y rock. Prepara una antología de poesía y tiene publicado otro libro más. Sin embargo en ningún momento resulta pedante. Está claro que ya ha comenzado una nueva época, incluso antes del primer ensayo.

 

 

 


LUNES. UNA PERSONA EJEMPLAR.

 

A Sergio Vinadé hay que hacerle un monumento. Además de estar atareadísimo preparando nuevo disco con Tachenko, su grupo, nos ha cedido y preparado su local de ensayo aún quitándole tiempo para su propia banda. Si eso no es ser generoso no sé muy bien qué podría serlo. Lo bueno de todo esto, de la banda y de nosotros es que trabajas con gente a la que admiras. Y supongo que la admiración es el motor principal del amor, cada vez estoy más convencido. Sin admiración no hay pasión.

Trabajar con gente que crees que en determinados aspectos son mejores que tú, hace que te esfuerces el doble por llegar a ese punto, de habilidad, de nobleza o lo que sea. Sergio es caso único y además de demostrarlo durante toda la gira pasada, cada día se reivindica como candidato a balón de oro. Además su grupo es de los pocos de pop que en directo suenan de cojones sin desvirtuar su mensaje por ello.

 


MARTES. BATIENDO RECORDS.

 

Ensayamos todo el día. De puta madre. Laura lo lleva tan clavado, tan bien mirado que ya no queremos ensayar más. Guau! Dos días seguidos!!! Menudo record!!! Debemos ser el grupo que menos ensaya de la Historia de Rock. Laura además de tocar como Dios, está obsesionada por el sonido y también toca el contrabajo. A Stinus inmediatamente se le ocurren un par de canciones para el nuevo disco en las que puede tocarlo.

 


MIERCOLES. B.B. (El Boston y Bucho)

 

Ensayamos sólo por la mañana ya para rematar, no vaya a ser que nos herniemos. Tachenko graban su maqueta en el local y ya hemos abusado bastante. Bucho organiza una cena y todo el mundo tiene ganas de liarla, pero me han llamado del periódico “El Mundo” para escribir un artículo en la edición de Madrid sobre los Stones y lo quieren ya. Estos hijos de puta del grupo piensan que lo hago en una hora y ya está. No se dan cuenta de que escribo con el ordenador a la velocidad de la tortuga. No paran de llamarme y aunque yo también tengo ganas de liarla realmente no puedo. Laura me ofrece su portátil para escribir pero en el lobbie del Hotel Boston hay ordenadores de sobra, eso sí, voy a necesitar ayuda para crear un archivo y enviar. Por lo visto se lo pasan de puta madre con Bucho que es el anfitrión perfecto y me da una rabia de la hostia.

 

 


JUEVES. SHE´S SO COLD.

Qué bien empiezan los Stones en Madrid. Qué bien. Tocan “She´s so cold” del Undercover, guau!!! Han cambiado casi todo el repertorio. Buf! “Night Time is the Right Time” de Ray Charles. En Bcn cuando se pusieron más bluesies la gente es cierto que se enfrió pero yo creo que lo bordan, Mick está fenomenal ahí, son sus raíces, joderrr!!! Es uno de los tipos que descubrió a los norteamericanos su propia música, poca gente tiene ese bagaje. Y ¿Ron Wood?  Vamos, lo clava. A menudo me reía yo sólo porque ver a Ron era como ver a Guille. Igualito. Los mismos gestos. Por momentos creí que era él. El cabrón está con los Stones, pensaba, no se ha ido, sigue entre nosotros. Hubo un momento  en que nos levantamos y le llamamos a ver si nos reconocía. Durante unos instantes juro que era Guille.

Con Juancho (que viene estos conciertos de backliner y traductor) comentábamos que había estado muy bien interpretar “She´s so cold”. Y ahí vamos al segundo tópico sobre los Stones: después del “Some Girls” no han hecho nada que valga la pena. Los más generosos les dan hasta “Tatoo You”. Me parto el culo. ¿Y el “Woodo Lounge” del 94? es buenísimo. Buenísimo. “Bridges to Babylon” no me gusta tanto pero tiene algunas canciones muy elogiables. Y qué pocas veces tocan “Mixed Emotions” de 1989 y un tema de primera. ¿Y su último disco? Tuvo hasta críticas buenas después de muchos años recibiendo palos por su material más reciente. Supongo que a veces los primeros culpables son ellos mismos, porque da la sensación de que no confían lo suficiente en sus nuevos discos. Sólo en Bcn, que yo recuerde tocaron temas nuevos (uno o dos!), en Madrid y el Ejido nada, no sé, también es muy diferente a ser una banda de salas. Ellos tienen a toda esa  gente expectante y con un peso brutal del pasado que no pueden obviar. Pero sin embargo sí tocaron “Rip This Joint”, “Rocks Off” o “Monkey Man”…que tampoco son canciones que gocen de una gran popularidad para el gran público. Grupo extraño en muchas cosas.

Y si empezaron el concierto como Dios manda, lo terminaron de pena. Richards no está a lo que hay que estar y las gambas son de aúpa. Muy fuerte. Me jode por Jagger, tiene que dar rabia cuidarse de esa forma, hacer un esfuerzo de sacrificio brutal para que luego la mitad de la banda apenas te responda. Al menos está Ron Wood que apoya lo que puede con ese gustazo inconfundible a la guitarra. Guille tocaba así o mejor, lo juro. 

Después del concierto cenamos dentro del recinto o mini villa (parecía una Ciudad-Estado griega con sus propias leyes) y no tuvimos que salir de allí para nada, ya sólo nos dedicamos a disfrutar. Encima Vinadé había comprado un par de botellas de sidra que escancié para el personal. Vino también nuestro Barman favorito y mejor amigo Manolo Balmoral. Yo estoy de subidón y pido al management que quiero tener el mismo número de habitación para toda la gira, y lo quiero ya!!! Sería genial y así no hacer el ridículo todas las noches con la gente de recepción.

 


VIERNES. VIAJE AL EJIDO.

 

Me despierta una llamada al móvil. “¡Hey!, hemos visto tu artículo en el Mundo”, qué bien, hablo un rato con David Bonilla de DRO y comentamos los pormenores del concierto de ayer, no del nuestro claro, sino del de los Stones. David es una persona muy eficaz, siempre cumple con lo que dice y sobre todo y muy importante, además de saber del negocio, le gusta la música. No es una combinación fácil de encontrar en gente que trabaje en una compañía de discos ni entre los propios músicos.

Leo una crítica en algún periódico y en una dicen que el momento más bajo del concierto de ayer (de los Stones…) fue cuando tocaron  “She´s so cold”. Es increíble, justo el rato que mejor me pareció es que el a otra persona le parece lo más aburrido. Cien personas, cien miradas. Y eso está bien, qué cojones. 

Nos vamos ya para el Ejido y nada más llegar y bajarnos de la furgoneta me resulta difícil respirar. ¡Qué puto calor!. Vamos a cenar a Miramar como señores y Juancho me apunta el número de habitación con un bolígrafo en el brazo. Así ya no hay problemas por perder la llave, la dirección, el móvil o lo que sea. Es una idea sencilla pero grande a la vez. Una idea muy seria y a tener en cuenta.

Ya en el hotel de vuelta, nos tomamos una cerveza con Jaime Stinus y con Dani Rojo antes de acostarnos. Pero qué calor, ¿cómo se puede vivir aquí sin que te dé un soponcio?

 

 


 

SÁBADO. SIMÓN RAMÍREZ:
EL ADIÓS DE UN CORAZÓN DE ROCK AND ROLL.

 

Es el último concierto de Simón. Mañana nos levantaremos y se cogerá un avión a casa. Supongo que es la mejor despedida que podía tener. A lo grande, después de un gran disco en directo y tras acompañar a los Who y a los Stones. No está mal para un veterano de guerra lleno de laureles y de cicatrices. Toda una vida dedicada al rock and roll. Lo que han visto esos ojos está aún por escribir. Escudero fiel donde los haya, siempre al pié del cañón esperando una llamada para salir a patear escenarios, ocupar camerinos, revolver hoteles y vaciar bares. Le ha llegado la hora del descanso. Augusto en el siglo I a.C. encargó la fundación de una nueva ciudad para acoger los veteranos de las legiones V y X. Esa ciudad hoy la conocemos como Mérida. Me imagino algo así para Simón, un veterano del rock cansado de batallar, buscando ya un lugar tranquilo en el que curarse las heridas y rememorar triunfos y logros. Un oasis que le proporcione la calma necesaria para ver qué hace con una nueva etapa en la vida.

Hasta siempre compañero. Te echaremos de menos. 

Sergio Vinadé llega de su propio concierto que tuvo el día anterior. Es incansable, tiene que estar agotado, pero no, todo son sonrisas.

Todos nuestros técnicos hacen un trabajo de la hostia, espectacular. Ningún día con los Stones pudimos probar. Salíamos directamente y funcionaba a la perfección. Hay un musicólogo que tiene una teoría curiosa y con la que estoy de acuerdo. Argumenta que la música no debería ser un sustantivo sino un verbo ya que se “hace”. No sería “music” sino “musiquing”. Explica que para que la música sea posible, hace falta una serie de gente que no siempre son los músicos. Suelen estar participando los empleados de la limpieza, los técnicos, manager, montadores, carga y descarga etc…Este grupo es una buena muestra. Sin Vinadé, Lapuente o Marc no sería posible hacer ni la mitad de los conciertos. Cada vez que veo a un músico tratar mal a un técnico me dan ganas de empezar a hostias.

  1. Jaime está enfermo. Qué rabia. Tocar enfermo es una marranada pero lo peor para él va a ser el viaje de mañana. Actuamos en Tarragona y es una kilometrada del copón.
     

  2. Hay unos libretos detalladísimos repartidos por el Ejido con una información pormenorizada acerca del concierto. Y otros con recetas para hacer con los productos de su fabulosa huerta. Nos hacemos fotos con mucha gente.
     

  3. Los Stones dan su mejor concierto sin duda, pero nunca tuve la impresión de que fueran aplastantes y es que en realidad nunca lo fueron en el sentido literal de la palabra. Con los Who, por ejemplo, sentimos que se caía el cielo encima nuestra como una lápida de mármol. Pero es que los Who se comían a los Stones ya en los años sesenta. Se puede ver en cualquier grabación. Pete Townshend es más bestia que Richards y los entresijos de su mente resultan fascinantes, enrevesados y con grandes nubes sobrevolando su compleja personalidad. Muy recomendable el libro de Dave Marsh sobre los Who “Before I get Old” de la editorial Pexus. Fue un regalo del Loco que siempre le agradeceré. Las aventurillas de la autobiografía de Ron Wood palidecen por simplonas al lado del choque de trenes que eran los putos Who. No está mal echar un vistazo al “Rock n Roll Circus” y comparar las actuaciones de los dos grupos. Jagger, al que nunca se le escapa una, en seguida se encargó de vetar la película durante lustros.
     

  4. Jet, el grupo australiano que también actuaba resultó que eran unos grandes tipos. Yo pensaba que nosotros éramos una banda complicada de organizar pero ellos vivían cada uno en una punta del planeta…Uno en Italia, otro en Londres, el otro en Los Ángeles y sólo uno se mantenía en Australia. Yo les preguntaba “ y joder, para ensayar ¿cómo hacéis?” y respondía “we are always on tour”.


    Con Jet

  5. Me puse un poco nervioso antes del concierto. Bajamos al bar del hotel antes  de la actuación y echaban en la tele E.T., nos emocionamos de la hostia. Qué peli tan bonita, pero qué bonita. Vivía aún en Avilés cuando la pusieron en el “Cine Canciller” que hoy en día es una iglesia. Me acuerdo perfectamente. La idea de ver una peli que no sea un Western o sobre un grupo me da una pereza tremenda. Dos horas ahí sentado sin hacer nada, qué muermo, pero E.T. es una película muy bonita, de llorar.
     

  6. Al terminar el concierto me agarré una ultraborrachera bestial para variar. Me decían las chicas –“eres muy guapo pero estás taaan borracho” y yo contestaba –“tú también eres muy guapa pero como no te apartes igual te vomito encima”. Total, que muy mal, fatal. Como con quince años. Mucho peor.
     

  7. Ah! Tocaron “Ruby Tuesday”
     

  8. Vinieron los del 9 Tragos. Qué majos. (Atención a la rima)
     

  9. Puse la tele y aparecía Nacho Cano contra la droga. ¡Qué tipo! ¡No para! Ahora que ya se la metió toda él, no quiere que haya nada para los demás!!!
     

  10. Me levanté muy jodido y me olvidé casi toda la ropa en el hotel.
     

  11. Mañana en Tarragona, el Loco y Laura tocarán juntos por primera vez.

Es curiosa la vida. Terminas una etapa y al día siguiente ya estás en otra cosa. Increíble. Sólo se puede decir que la realidad siempre supera a la ficción. Y lo que nos espera aún.