Ojalá que los cielos te den su favor

y, si crees en un dios, te crea:

las palabras que pueden hacer comprender

hacen daño y hay que ir a por ellas.

Cuando la dignidad es un Judas traidor

y la paz una falsa moneda,

no queda más remedio que agarrar el timón

o naufragar en esta tormenta.

Sostendré esta canción hasta que la verdad

me derrote y me cierre los labios.

Entonces mi soledad será profunda y cruel

y pondré mi guitarra en tus manos.

Es sencillo cantar por cantar, y cantar

escondiendo sonrisas a medias.

Es muy fácil cantar sin mancharse y triunfar

como un simple muñeco de cuerda.

Están comprando conciencias como mineral:

combustible de tumbas abiertas.

Es más fácil obedecer a un general

que saber a qué pueblo condena.

Sostendré esta canción hasta que la verdad

me derrote y me cierre los labios.

Entonces mi soledad será profunda y cruel

y pondré mi guitarra en tus manos.