Desde que recibí la noticia la soledad y la tristeza están marcando estos últimos días , como si el mundo que hasta ahora conocía se viniera abajo.

Si , va en serio, porque uno de los últimos referentes de un estilo de vida que vivió sus momentos de gloria en el pasado siglo cierra sus puertas.

Cierran Balmoral y una extraña sensación recorre mi cuerpo,

Hacia tiempo que venia recibiendo señales de humo, llegamos al final de un ciclo, una etapa marcada por una intensa experiencia personal, de búsqueda y de travesías en solitario. Si, han sido diez años espectaculares, tengo la sensación de que ahora como decía el poema de Gil de Biedma; la vida va en serio…….y cierran Balmoral.

Los bares influyen con el paso del tiempo y visto desde la distancia de una manera definitiva en tu crecimiento personal, me vienen a la memoria …el Cuatro Rosas en Madrid, el Ascensor , el Uve, Humedad relativa en Bcn , salas como el Rock ola, el Glangor en Santiago de Compostela o el antiguo Roxy en Valencia, todos dejaron profunda huella en mi memoria y muchas de las personas que conocí en mi corazón.

Fue a finales de los 80 cuando atravesé el umbral de Balmoral por primera vez, un mediodía cualquiera con la excusa de un aperitivo nuestro manager de entonces nos llevo a Sabino y a un servidor para entre camparis y martinis convencernos de algo, pero tuvo que pasar una década hasta que me convirtiera en un asiduo cliente gracias a las continuas invitaciones de Jaime Urrutia y sorprendido de que por aquel entonces la coctelería que frecuentaba se había reconvertido en un templo de la modernidad donde DJs locas y petardas habían aparcado sus culos sin el mínimo respeto por la tradición.

Quizás sea eso precisamente lo que ha determinado el cierre de Balmoral. En Balmoral el tiempo se detuvo, esa es la sensación que recibes al entrar, un anacronismo en tiempos de especulación, y es que ya no se respeta nada, y como no estamos ni en Francia ni tampoco Inglaterra, primero fue el Molino de bcn , ahora Balmoral en Madrid.

Marcó la diferencia , si señor ,

Porque a Balmoral no se venía a escuchar música

Tampoco a pasear el palmito, ni a figurar.

A Balmoral se venía a conversar de lo divino y humano, a mirar a las mujeres que en pocas dosis aparecen de vez en cuando ofreciendo ante nuestros ojos un sensual cruce de piernas.

Se venía a ver a esos amigos a los que conocemos sin saber exactamente a que se dedican, a seducir a tu chica, a decirle cosas bonitas y a creerte Luis Alberto de Cuenca por un día , pero sobre todo se venía a beber.

A beber con elegancia los combinados preparados por Manolo, mi amigo, mi barman…..que sabe de mi mas que yo mismo y que hace unos días lloraba en mi hombro. A Manolo me lo presento mi amigo Oscar Aibar en una noche memorable.

Treinta años dedicado al noble arte del cóctel

A influir sobre todos nosotros, a enseñarnos a beber

Recordaré sus consejos recibidos a altas horas de la mañana, apurando la penúltima entre los fogones de la cocina.

Recordaré esa barra legendaria que lo ha visto y oído todo

A Jorge Berlanga elevando el nivel de la noche, pero sobre todo guardaré en mi memoria la imagen de mi chica que esperando con un cigarrillo entre los labios me hizo sentir protagonista en tantas noches triunfales..

Cierran Balmoral.

Y todo parece indicar que el tiempo ha vuelto a cambiar

Habrá que salir del letargo

Y cuidarse amigo de los idus de marzo.