LLEVA GAFAS MUY GRUESAS Y UN AJADO IMPERMEABLE.
ESTÁ MUERTA DE MIEDO.
A DURAS PENAS, GRITA.
CON LOS PIES Y LOS PUÑOS
LA EMPRENDE CON LA PUERTA
DEL GARAJE.
UNO DE LOS TACONES
SE LE ROMPE.
DESCALZA,
ES MAYOR TODAVÍA
SU DESAMPARO. SIGUE
GOLPEANDO HASTA HACERSE
SANGRE. TODO ES INÚTIL.
YA SE ACERCAN. EL CIELO
SE ROMPE EN MIL PEDAZOS.

LETRA DE LUIS ALBERTO DE CUENCA
RECITADO SOBRE MÚSICA DE JAIME STINUS