Reedición de su primer libro, fruto de la necesidad de reconciliarse con muchas escenas que quedaron grabadas a medias en su mirada infantil, llena de secuencias sin final. Es su versión, personal, crítica con el entorno político y social del momento, implacable con promesas que él entiende fraudulentas, entrañable con todo lo que compuso el escenario de sus primeras andanzas. No es un relato convencional. Es sencillo, ameno, diferente a otras perspectivas sobre los mismos episodios. Fiel a su imagen, a su estilo, lo que Loquillo ofrece ni aparece maquillado ni contiene edulcorantes. Contiene, eso sí, el único ingrediente que Roberto Bolaño recomendó a Javier Cercas para su libro: “Sólo memoria. Las novelas se escriben combinando recuerdos”.