El periódico / 6-7-2009

Sean sinceras, señoras, ¿no han soñado con una noche de lujuria con ese canalla, machista, cruel y trasnochado de Bond? Y esta va para nosotros, caballeros, ¿a quién queremos engañar vestidos de esmokin pidiendo un Martini con vodka con un cigarrillo entre los labios? ¿Nos creemos Sean Connery esperando que nos llamen para salvar al mundo?

Está claro, no soy comunista, ni fan de Manu Chao. Individualista hasta la médula, soy hijo de esa civilización capitalista y decadente, ¡sí… y qué!, que llamaron Occidente. Ya saben, producto de la guerra fría, puro siglo XX.

Y es verdad, lo confieso, estuve en un tris de hipotecar mi alma por tener un Aston Martin db5 a pesar no saber conducir. Pero tuve que conformarme con el obituario de Ian Fleming que me regaló mi amigo Carles Prats en mi 45 cumpleaños. Este fin de semana he visionado Desde Rusia con amor y Goldfinger, donde Honor Blackman, ex de Los vengadores, le pone las pilas a James. También confieso que he revisitado Vive y deja morir, con un Roger Moore por quien ni yo daba un duro…

Solo en Goldeneye, con Pierce Brosnan, Bond recupera su charme, el papel hubiera sido suyo antes si no se hubiera cruzado en su carrera El cuarto protocolo. Pero, para mí, El mañana nunca muere es la mejor interpretación del ex de Remington Steele. Atrás quedaron Timothy Dalton y George Lazenby, que no dieron la talla a pesar de que Al servicio secreto de su majestad es uno de los mejores guiones de la saga con una espléndida Diana Rigg, otra ex de Los vengadores, convertida en icono pop.

No tenía ningún interés en asistir al estreno de la última entrega, tuve bastante con la anterior, esperando durante toda la película a que saliera Bond, solo al final comprendí que el que hacía de Bond no era el malo. Pero ayer caí en la tentación, y vi la última: una vez que Mony Penny y Q han sido eliminados del guión y Bond, reconvertido en metrosexual, yo pregunto ¿por qué no lo dejan ya? Si la cosa va de destrozar el mito, ¿por qué no sacar a James Bond del armario? Así podrá pasearse en una carroza el Día del Orgullo Gay.

No entiendo nada. El siglo XXI me está matando.