Era junio del 76 y a mis 15 años ahí estaba yo, almacenando todo tipo de objetos que un primitivo equipo de seguridad requisaba a un público que estaba mas pendiente de las evoluciones de la policía que tomaba posiciones frente a la plaza, que de mostrar su entrada. Los grises no eran los únicos que esperaban su momento, un nutrido grupo de freaks pretendían colarse con el viejo truco de “ahí vamos”.

Lo acontecimientos que se desencadenaron son leyenda. Las carreras y los botes de humo pintaron un paisaje dantesco mientras en el interior de la plaza la gente pedía que se abrieran las puertas. El humo de los gases se filtró por cada rincón de la Monumental de Barcelona, yo me quedé en la retaguardia viendo el espectáculo, como pude conseguí ver algo del show de los Stones, recuerdo que no tocaron “Satisfaction” y que Ron Wood era el nuevo guitarrista, los porros corrían con total impunidad, y yo nunca había visto a tantos tipos raros juntos en mi vida.

Acababa de asistir a un momento clave en la historia de la contracultura popular; el concierto de los Stones despejó el camino de la cultura rock en nuestro país y pronto se convirtió en símbolo del cambio democrático que España merecía después de 40 años de dictadura. El promotor de aquel concierto se llamaba Gay Mercader.

Años mas tarde en la tienda de discos “gay and company” conocí a Carlos Segarra líder de los míticos Rebeldes, con él monté mi primera banda de rock n roll; teddyloquillos y sus amigos, era el año 1978.

A partir de 1980 primero con los Intocables y después con los Trogloditas me dediqué a hacer historia… y fue tras el concierto del Sot del Migdia en la bcn del 89 donde conseguimos el record no superado en España de 120000 personas y pagando! fueron los teloneros unos jóvenes llamados Heroes del Silencio, fue tras ese concierto cuando recibí la llamada de Gay Mercader interesándose por ser mi manager. Trabajamos juntos cerca de diez años que terminaron de forma civilizada con sonados desencuentros, durante el tiempo que duro nuestra relación estuvimos muy cerca de telonear a los Stones en dos ocasiones. En esos días fue cuando escribí la canción “Simpatía por los Stones” .

Y fue en el concierto del 98, en el Estadio Olímpico de Montjuic cuando llevé personalmente a Mick Jagger un maletín de dólares de chocolate con las caras de cada uno de los miembros de la banda, obsequio de la pastelería Escribá.

Junto a Gay aprendí todos los entresijos del negocio, fue mi maestro y puedo decir con orgullo que a día de hoy que tengo un master en rnr, otros compañeros de profesión siguen en primero de rock.

Hace justamente un año nuestro nombre empezó a sonar con fuerza otra vez a raíz de la nueva visita de los Stones a nuestro país, la promotora alicantina Music Frog con Pepe Rial a la cabeza, apostó por un telonero español en El Ejido, mientras el resto de ciudades dieron la callada por respuesta. Un año después y a pesar de la espantada que todos conocemos Music Frog mantuvo su palabra y anunció por fin que Loquillo y Trogloditas serían teloneros en El Ejido.

Horas después de la rueda de prensa en Sevilla recibí la inesperada llamada de Gay Mercader invitándome personalmente a telonear a sus satánicas majestades en Madrid y Barcelona, hacía más de nueve años que no hablábamos..

Han pasado 31 años desde aquella calurosa noche de junio del 76.

Sí, puede que solo sea rock and roll pero me gusta.