Una provincia por ti amada, es la infancia.

¿Te acuerdas aún

de aquellas fiestas con guirnaldas de máscaras

en penumbrosos parques,

en marismas con barcos,

de un tren lento entre luz azul y fronteras,

de un libro (otoño con cazadores),

de una noche en un valle de miedo,

de un volverte a mirar la ciudad

que en un sueño soñabas?

Nadie te puede arrebatar todo eso.

Nada terminó todavía.

De aquella provincia, jamás

podrá expulsarte ningún ángel.