“No Beatles, no Stones en 1977” así rezaba la letra de los Clash, una declaración de principios que no afectaba a nuestros protagonistas, ellos eran respetados por la nueva ola de bandas británicas surgidas tras la explosión del punk. Su rebeldía inteligente 30 años después sigue gozando de buena salud, hasta el punto de que si preguntaras por las canciones que suenan en la serie de televisión C.S.I muchos pensarán que se trata de un grupo de reciente aparición.

Los Who son un caso aparte en la historia de la cultura pop, pertenecientes a la generación de las art school aprenden pronto a hacer de la destrucción una forma de arte. Son un hecho diferencial; sus personalidades y sus orígenes son tan dispares entre si que han forjado una leyenda paralela que se mantiene impoluta. No existía un líder claro porque todos eran insustituibles, cuentan que en muchas ocasiones resolvían sus problemas a puñetazo limpio y eso se nota en la intensidad rabiosa de muchas de sus composiciones. Pete sublimaba sus crisis adolescentes creando obras conceptuales teatralizadas.

Igual por eso ser fan de los Who te hace ser distinto y en eso me incluyo. A estas alturas te estarás preguntando que hace un rocker escribiendo sobre el buque insignia de los mods. Tal vez sea un claro ejemplo de “mocker”, extraño personaje aparecido a finales de los 70 que aficionado (que remedio) a los programas dobles, vio demasiadas veces Quadrofenia y American Graffiti.

Y porque después de fijarme en Elvis y en sus movimientos de pelvis lo segundo que aprendí fue a hacer volar el micro como Roger Daltrey. Todo el mundo lo sabe, si preparas el examen de 1º de rock, lo primero que tienes que hacer con una guitarra eléctrica frente al espejo es el molinillo como Pete y sino te sale, dedícate a otra cosa.

Para mí, los Who son y han sido la banda de rock por derecho; inconformistas, modernos, cool y conceptualmente arriesgados, con el mejor directo de la historia y actitud por un tubo. Arrogantes se vanagloriaban de ello, y con razón, sus excesos eran fiel reflejo de lo que salía por sus amplificadores. Mantienen el rango de ser la banda más ruidosa de la historia, y yo doy fe de ello. Cuenta la leyenda que Keit Moon a punto estuvo de dejar sordo a Pete haciendo estallar un explosivo en la batería durante una de sus actuaciones más salvajes.

Conservo como buen fan un autógrafo de John fallecido hace unos años, que compré en una subasta en la feria del disco de coleccionista que se celebra en Barcelona, intentaré por todos los medios conseguir el de Roger y Pete.

Sé que soy un hombre afortunado por talonear a los Who, es cumplir un sueño adolescente y también un premio a 30 años de rnr con Loquillo y Trogloditas.

También es verdad, que nosotros hacemos mucho ruido.

Ha pasado mucho tiempo, pero me acuerdo de aquel tipo que paseaba su palmito por el barrio luciendo una melena a lo Roger Daltrey, me llevó a ver Tommy y me dijo exactamente lo mismo que diría unos años después; Joe Strummer ni Beatles ni Stones… Who!

Por cierto hoy es el cumpleaños de Pete Twosend, acordaros de felicitarle.