El periódico / 4-3-2011

Leo en la prensa estas ultimas semanas artículos monográficos y nuevos datos dedicados a esclarecer lo ocurrido el 23 f de 1981 esa conocida fabula para adultos que narra las aventuras de nuestra democracia en peligro ante los intentos involucionistas de una minoría de militares y de una trama civil que según dicen es toda una incógnita.
Pienso cuando leo  el reportaje esclarecedor que nos colocan cada año aportando un dato más, contando las experiencias de algún  protagonista que todavía no había hablado, que

nosotros también tenemos nuestro JFK y que jamás se llegará a saber quien estuvo realmente detrás del teatro de operaciones.

Me pregunto y me resulta sospechoso que cada cambio político acontecido en España en los últimos 40 años coincida con atentados o intentos de golpes de estado, el asesinato de Carrero Blanco fue la antesala del final de la dictadura, el 23F de la llegada de la izquierda al poder, el atentado contra Aznar el de la mayoría absoluta y la vuelta de la derecha y los terribles sucesos de la estación de atocha en aquel 11 de marzo del 2004 precedieron el triunfo de Zapatero. Tantas casualidades como se dice en catalán “fan de mal di”.

Ante la próxima cita electoral, miedo me da, seria un detalle que los guionista que escriben esta película de nuestra democracia se tome unos meses de vacaciones ahora que han terminado los Oscar y nos dejen votar sin manipularnos con la ley de partidos o el advenimiento de los desastres de uno u otro bando.

En el caso de la trama civil del 23 f tengo muy claro una cosa , todos estuvimos involucrados en ella; borbones, militares, políticos de derecha, centro e izquierda, periodistas y  los ciudadanos de a pie, unos por organizar y estar metidos en el ajo, otros por mirar hacia otra parte y no decir ni pío, el resto por tragarnos lo que nos han contado y pasar pagina sin más. aquí paz y después gloria.

Bien mirado, lo nuestro más que de Oscar es de Goya, el de  las pinturas negras, que es mas nuestro.