Sabino Méndez dio por terminada su búsqueda en Vic y un grupo llamado  Perdidos en el Espacio formado por Ricard Puigdomenech, Jordi Vila y Josep Simón pasan a rebautizarse como Los Trogloditas y comienzan a preparar el material sonoro de una de las bandas mas productivas del país.

Cuando Loquillo vuelve de la mili se encuentra con que Barcelona es una ciudad muerta para el rock y decide largarse a Madrid que vive en esos momentos su Edad de Oro.

Fichan por una compañía independiente Tres Cipreses y sale al mercado el single «Vaqueros del Espacio»  que se convierte en el primer trabajo de Loquillo y Trogloditas y el aperitivo de «El Ritmo del Garaje» el primer disco de Trogloditas y el segundo para Loquillo.

Se graba en la primavera del 83 y en el disco colabora el todo Madrid de la época.

Es un disco lleno de frescura y buenas canciones que se convertirán en clásicos como «Cadillac Solitario», «Ritmo de Garaje», «Quiero un Camión» o «Barcelona Ciudad», pero antes de la salida del LP aparece un single con tres canciones veraniegas y una pieza para coleccionistas; «Todos Los Chicos En La Playa», «Pacifico» y «No Bailes Rock and roll En El Corte Ingles».

Su fama empieza a subir como la espuma y también las pasiones que  despiertan que son siempre antagónicas, o se les quiere o se les odia, si   Madrid les adora, no es así en Barcelona.

Su siguiente trabajo es un LP de cinco canciones para DRO y su último trabajo en una compañía independiente, «Donde Estabas Tu en el 77?» Es un disco duro, con piezas poéticas como «Avenida de la Luz» y otras arrolladoras como «Las Calles de Madrid».

A principio del 85, la banda da un concierto memorable en Barcelona,  en Studio 54, y ese concierto abre una nueva etapa en su carrera, tras un chantaje por parte de discos DRO que se niega a promocionar el disco a no ser que pasen por  firmar un contrato.

Hasta entonces lo único que unía a ambas partes era la palabra, al mostrar las independientes su cara real, rompen sus relaciones y fichan por Hispavox una multinacional.

Así aparece «La Mafia del Baile«, un disco que ve la luz envuelto en halo de polémica  suscitada por un anuncio aparecido en la revista Rock de Lux, una antítesis de las campañas en contra de las drogas titulada “No te drogues o acabarás así” y aunque sus primeros singles no dispararon las listas de éxitos, si lo hacen con «Chanel, Cocaína y Dom Perignon», que arrastró el disco hasta las puertas del Oro.

La banda fue reconocida como mejor grupo de directo del año, por el programa Diario Pop de Radio 3.

A partir de «La Mafia del Baile», Ricard Puigdomenech se encargará de la grabación y el sonido de las guitarras del grupo, dejando a Sabino Méndez  las labores de composición.

La incorporación de Sergio Fecé a los teclados en el 87, da al grupo nuevas expectativas y un sonido más profesional.

Se embarcan en la grabación de «Mis Problemas con las Mujeres«, un disco que recoge una gran mezcla de estilos y sonidos diferentes de lo escuchado a la banda hasta entonces, la canción que da título al disco es un homenaje a los crooners de los años 50.

Pero entre todas las canciones de este disco destaca «La Mataré», un híbrido entre la rumba catalana y el power-pop, es una de las canciones del verano del 87.

Años más tarde la misma fórmula sería piedra fundamental en lo que se llamará rock latino.

Con este disco, se alcanza el disco de Oro y su reconocimiento masivo.

Y con el ,su compromiso social y político.

Actúan en distintos actos en contra del servicio militar y otros de carácter antimilitarista, sentando las bases para los contenidos de su siguiente álbum  «Morir en Primavera«.